Querido amigos y despreciables enemigos:
Estoy aprendiendo mucho estos días. He creado una identidad falsa que da vida a una chica de convicciones católicas atormentada en los últimos meses por continuas y desbordadas fantasías sexuales y he participado, con mi disfraz virtual, en un apasionante foro de solteros católicos residentes en España. Es un pozo sin fondo, un cúmulo de maravillas, de perlas que, aunque sea difícil creerlo, son reales.
Pues bien, entré en el foro para exponer mi preocupación y explicar mi caso, que se resume en “estoy calentorra y no paro de imaginarme a mí misma follando con todo dios”. Evidentemente, no utilicé este lenguaje, sino otro lleno de metáforas –alguna un poco atrevida, eso sí- y bendiciones para todos. Las respuestas no tardaron en llegar. La primera fue sublime y se publicó a los cinco minutos de mi intervención pública:
“El exhibicionismo de problemas morales en temas de sexualidad en un foro público como éste no ayuda y puede incluso dar lugar al "escándalo". MI CONSEJO: ORACIÓN y SACRAMENTOS (Confesión y Eucarístia)”
Después de éste florecieron muchos más mensajes y consejos. Algunos simplemente recomiendan a la falsa cristiana cachondísima que yo he creado especialmente para ellos que no debe preocupase, que el ser humano es así y que cuantas menos vueltas le dé, mejor se sentirá y antes recuperará su “limpieza de mente”. Pero estos comentarios no nos interesan, puesto que pasan sin pena ni gloria ante mis ojos de pérfida gamberra, que prefieren intervenciones dignas de ser detestadas y salvajemente vapuleadas en público.
En un día, el número de respuestas a mis súplicas llega casi a la centena. De todas ellas he sacado una información interesante. En concreto, la que se desprende de esta recomendación:
“Sinceridad, el "demonio mudo" te dejará en paz. Reza, ofrece alguna mortificación para controlar el cuerpo y acude a nuestra Madre del cielo que nos deja y ve nuestras luchas. Dile en confianza "MÍRAME CON COMPASIÓN Y NO ME DEJES MADRE MÍA" Te encomiendo. Ten en cuenta que si nos apartamos de Dios somos capaces de cometer cualquier barbaridad así que pégate mucho a Él”.
De este párrafo hubo un término que llamó especialmente mi atención: “mortificación para controlar el cuerpo”. A golpe de Google y de Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Opus_Dei#Mortificaci.C3.B3n_del_cuerpo), tuve enseguida claro de qué va la cosa. Parece ser que el Opus Dei recomienda a sus “hermanos” la realización de ciertas “putadas” para joderse el cuerpo y la vida con el fin de cumplir penitencia por los pecados cometidos y retomar día a día el buen camino. Al parecer, se ponen cilicios –cosas con pinchos que tienen la única función de recordarte lo cabrón que eres con su dolor punzante y continuo-, se dan algún que otro latigazo regenerador de cuerpo y alma, duermen en el suelo con un libro bajo la cabeza y cositas así. Chachi, ¿no? Si ellos piensan que se lo merecen, por algo será. Yo se lo recomiendo, desde luego. Eso, y más.
No han sido muchos los foreros católicos que me han recomendado esta práctica. Ante mi petición de información sobre el asunto, casi todos insisten en que lo que he de hacer es hablar con un sacerdote –uno de ellos me recomienda que sea preferiblemente de avanzada edad-, ya que es él quien debe decidir si he de aplicarme la citada “mortificación” o no he sido tan malvada. Debo reconocer que la mayoría me recomienda alejarme de estas prácticas y me propone fórmulas más “light”, como pueden ser hacer deporte, orar o salir a pasear al perro. Eso sí, nada de masturbarse así como así porque, según un usuario sabio, hacerse pajas es algo así como "abusar de tu cuerpo", vamos, casi una autoviolación, por lo que veo...
El tema de las “mortificaciones” me ha dejado flipada. Recuerdo que hace tiempo vi un reportaje sobre el Opus en la tele, pero había borrado toda esta información de mi mente hasta ayer, día en que, un desconocido que posiblemente se latiga la espalda cuando se le empalma el rabo, me dijo que darse de ostias venía de lujo para luchar contra la lujuria. Qué cosas...
Y he aprendido otra cosita más. He deducido que los católicos inmersos en el Opus Dei se denominan “de la Obra”. Un niño la mar de majo y angelical me envió un correo diciéndome que no hiciera caso de los comentarios del foro que pretendían atacarme, que él me comprendía bien porque hacía poco había estado saliendo con “una chica de la Obra” y que, la muy puritana –él no utilizaba este término, es evidente- le había dejado más tirado que un pedo porque él se planteaba en ocasiones cosillas relacionadas con el tema sexual. El pobre chavalín me aseguraba que no habían cometido nada pecaminoso, que habían sido sólo unos planteamientos surgidos del amor que él le había comunicado verbalmente a su entonces joven y temporal parienta. Pero en cuanto ella se imaginó una polla enhiesta, echó pies en polvorosa y ahí te las den todas. Pobre chico...
Ay... cómo me gustaría liarme alguna vez con un peón de albañil o capataz experimentado para ir diciendo por ahí que estoy “saliendo con un chico de la obra” y quedarme con todo dios (juas, juas... nunca mejor dicho).
De todas las perlas que he recibido tras mi estreno en el magnífico foro, no puedo pasar por alto la que me ha dado los buenos días esta mañana. Se trata de un correo electrónico de un tal Alberto que insiste en tratar el tema así, en privado, y que me dice:
“Desde luego te han dado unos consejos estupendos, yo solo te puedo decir: necesitas que oren por ti y te impongan las manos, quizás que te hagan una oración de liberación o exorcismo, no te asustes, es una cosa normal para casos especiales. Tu no eres un caso especial pero estas siendo muy atacada por el demonio en estos meses. Lo mejor es que te lo haga un sacerdote.”
Pues eso, ¿Mola, eh? “Estás siendo muy atacada por el demonio en estos meses”. Me ha encantado. Incluso me da nombres y apellidos de sacerdotes españoles que pueden exorcizarme con éxito, y me dice en qué parroquias encontrarlos. Esto no lo voy a revelar, pero si estáis muy pillados por un demonio así, como el mío, me lo decís y yo os paso los datos, faltaría más... Y continúa el mensaje:
“Además te recomiendo que busques un grupo de oración de la Renovación Carismática católica donde rezaran por ti imponiéndote las manos, quizás durante bastantes ocasiones hasta que se te pase. Una confesión general de toda tu vida es imprescindible, con VERDADERO ARREPENTIMIENTO Y PROPOSITO DE NO PECAR MAS. Si estas rencorosa con alguien es FUNDAMENTAL que lo PERDONES. Con el perdón viene la sanación y la liberación. y por último, aléjate de las ocasiones de pecado, especialmente AMISTADES PELIGROSAS, TV, etc. y vive con ALEGRÍA, quien vive en tristeza peca, quien vive con alegría es más difícil. Has de escoger entre Placer o Alegría. Son incompatibles.”
Es brutal esa última frase, ¿no? La de “Has de escoger entre Placer o Alegría. Son incompatibles”. Vaya, con la cara de alegría que se le pone a uno cuando le follan como dios... (uy, qué recurrente... je, je, je...). Este tipo me da lo que yo quería encontrar; es el capullo ideal de toda mala pécora, así que pronto recibirá noticias de la cándida niña besa santos que últimamente cambiaría las tallas semanasanteras y los iconos de su parroquia por un buen glande rosado y tibio.
Así que ya sabéis, amiguitos, si estáis aburridos y queréis desatar vuestra vena cabrona, os recomiendo este foro, del que no es necesario hacer publicidad, puesto que Google y el Espíritu Santo, mano a mano ya se encargan de ello. Siempre podréis encontrar buenos consejos. Yo, por ejemplo, he dado con uno, sólo uno, que deseo transmitiros con entusiasmo y fe:
“Mastúrbate cuando lo necesites y punto. Saludos. Eduardo”.
