Odio la estúpida tendencia de iniciar un blog en plan «hola, me llamo Pepi y este es mi blog». ¿Si? No me digas. Si no me lo dices no me entero. Me parece igual de idiota que poner la frase «Cuaderno de Matemáticas» en el cuaderno de Matemáticas. Eso lo hacía Marta Cara Plátano cuando íbamos al colegio. Marta Cara Plátano tenía la cara como un plátano y no por eso era necesario colocarle un cartel en el que se leyera «Marta Cara Plátano». Sin embargo, ella escribía en su cuaderno de Literatura «cuaderno de Literatura», en el de Física, «cuaderno de Física» y, en el de Religión, «cuaderno de Religión». Yo siempre pensé que con el nombre de la asignatura era más que suficiente. Lo otro, lo de Marta Cara Plátano, me parecía igual que absurdo que escribir en una chapa identificativa algo así como «CHAPA IDENTIFICATIVA MEDIANTE LA QUE SE DA A ENTENDER QUE LA PERSONA QUE LA LLEVA PUESTA SE LLAMA MANOLO». Pero es que Marta Cara Plátano era un poco lerda. También tenía virtudes, eso sí, pero no tienen cabida en este blog.