Mamadora insaciable, por fin estás en tu sitio
Acabo de recordar a Nuncy, a quien le encantaba comer rabo de toro y, según las lenguas pérfidas, rabos humanos de cargos superiores. Su carrera de mamadas la llevó hasta el puesto en el que estaba (esto lo seguían diciendo las malas lenguas que yo escuchaba atenta y babeante, ávida de conocimientos y maldad). La verdad es que tenía una boca similiar a la de un enorme pez tropical. Por aquel entonces, era la directora de la empresa en la que yo curraba. Sus argumentos eran tan inteligentes como «esto es así porque lo digo yo». Creo que tiene el rostro más esperpético que he visto jamás. Y un cerebro del tamaño de un pistacho.
Pues bien, Nuncy, con su nombre ridículo, su afición por los rabos (de toro o no), su boca mega-mamadora, sus costillas marcadas bajo la blusa de leopardo, sus tacones de alfiler, sus ojos del tamaño de huevos cocidos, su calvicie incipiente e imparable, su tonelada de maquillaje aplicado con pala y hormigonera, su risa de ogro y su neurona solitaria, están de patitas en la calle. Un extraño grupo de empresarios soltó pelas suficientes como para comprar la empresa y largaron a esta zorra. Sólo quería mostrar mi alegría desde aquí.
Querido esperpento, despreciable zorra, mamadora insaciable, lerda suprema, estúpida, falsa, vacía, máscara terrorífica, vieja, cerda maleducada: por fin estás en tu sitio.

La imagen de la máscara que más se asimila al rostro de nuestra protagonista procede de http://www.panama-pictures.com, de donde la he mangado alegremente.


ubuntu-berculo dijo
Joder! Qué boquita! :)
A Nuncy no le deben pitar los oídos, le has reventado los dos tímpanos con este post !!!
13 Octubre 2005 | 11:57 AM