Odio y a mis vecinos de arriba y creo que deseo su muerte. Son un matrimonio joven y guay y sus dos hijos. El mayor debe de tener unos 8 años y lleva cerca de una hora corriendo de un lado a otro con unas botas que, al parecer, tienen las suelas de plomo macizo. Todo retumba ya dentro de mi cabeza, incluso el suave sonido del teclado mientras escribo estas letras desesperadas. Habla a gritos, como su madre, que parece recién sacada de un mercado de fruta de los arrabales más tópicos y perdidos.
También habla dando voces su padre, al que yo llamo, directamente, El Guay, un tipo de unos 35 años, con el pelo lacio y rubio oscuro, que sólo se deja oír cuando tiene que protestar. Sus berridos se transforman en palabras cuando dice cosas como "estoy en mi casa y duermo cuando me da la gana". Todo un deleite para cualquier tímpano humano.
La madre es igualmente detestable, aunque la odio un poco más, seguramente debido a que sus intervenciones son mayores. No para de vomitar gritos inconmensurables por su boca de "cateta que se preñó a los 15" y parece que el único volumen que conocen sus cuerdas vocales es aquel que roza el límite del graznido.
Pero para graznidos prácticamente inhumanos, el hijo pequeño. Creo que sería más feliz si fuera atropellado por un autobús urbano (me refiero a él, él sería más feliz porque su sufrimiento sería menor, aunque quizá el mío también, claro...). Se pasa el día entero llorando. Pero no es un llanto de penita, de "pobrecito mi bebé de dos años", no: son gritos de posesión, berridos desgarrados, gritos de fiera, de hiena a la que intentan arrancar la cabeza con un gancho oxidado. Nunca ríe. Sóloe mite ese horrible "ueeeaaagrrrrrh..." que me está voliendo loca por momentos.
Encima ahora tienen un puto karaoke. Por si fuera poco el jaleo que ellos mismos, en su vida cotidiana, son capaces de reproducir, los jodidos Reyes Magos de mierda les han traído ese genial invento. A su detestable gusto por la música hortera se suman ahora sus propios voces (en ocasiones, con los berridos del bebé como precioso fondo), que pueden emitir decibelios inagotables durante horas y horas.
No hay nada de exageración en este texto, en esta confesión, en esta súplica. Quiero que desaparezcan para siempre de mi vida, que se lleves sus cosas guays a otro piso más guay donde sus gritos sean aún más altos y se escuchen durante más tiempo. O eso, o que fallezcan todos. Que no quede ni uno: mejor si nadie sufre.

Soberbio, increíble y ponzoñoso hasta la emanación de un lento vapor verdoso brillante. Estaré encantado de leer más sobre la muerte de esa familia feliz, que espero sea lo más sanguinolenta y visceral posible.
Hola Mala Pécora (uis.. la primera vez que se lo digo a una mujer sin el peligro de que esta me abofetee o se enfade.. guay! )
He entrado por aquí, de casualidad.. me ha gustado lo que he leído y como que te voy a poner entre mis amistades..
Eso sí, jamás me trasladare a vivir a tu escalera, no me apetece ser vecino tuyo ;PP
Saludossss
Creo que es a partir de las 12 de la noche cuando si llamas a la poli van por el ruido. Y si se pasan, ve tú y se lo dices tocando el timbre. Y si te ignoran tanto la policía como ellos, toma medidas. ¿Tienen coche?
Solamente es capaz de entender lo que te pasa quien ya lo ha pasado o lo está pasando. Yo tambien espero que desaparezcan de tu techo, y si no se mueren pronto, que les toque la lotería y se vayan leeeeeeeeeeejos.
Yo también odio a mi vecino de al lado, que me pone a Nacho Cano y Chavela Vargas a las ocho de la mañana, mientras se fuma su décimo porro del día (y eso que acaba de levantarse)¡Ojalá le pase encima un camión de basura de la empresa en la que trabaja!
Hay vecinos que
despiertan sólo
ese tipo de
sentimientos
http://www.lacoctelera.com/esquizo/post/2006/02/05/mi-madre-solia...
"¡Ojalá le pase encima un camión de basura de la empresa en la que trabaja!". Exquisita poesía la de tus palabras, Eli.
Mala Pécora: de mayor quiero ser como tú.
Excelente blog, felicidades.
Saludos.
asi te pudras en tu mierda niña mimada
Has dejado unos cuantos comentarios que me harian preferir muchisimo antes a tus vecinos que a ti.
Frustrada, envidiosa y amargada, realmente, me das lastima.
... NO
O- ODIO
P-
osmaldigo
1 ago 2006 - 03:36 PM
yo tambien odio a mis putos vecinos y sus asquerosos hijos...
estas vacaciones he pillado unos hongos en los genitales y me paso el dia restragando el pene en el boton del ascensor!!!
boñigos morid!!!!
Siento alivio en saber que no soy la única que ha llegado a odiar tanto a sus vecinos, pero la situación es insoportable, me pasa algo similar, los berridos, la falta de educación, el poco respeto de convivencia, sus puertas que rechinan, los gritos a las 5:30 am para que sus dos hijas de 20 años se levanten me tiene harta ! .... tanto que le invertí a esta casa para mudarme aquí y me tenía que tocar la familia más enferma del mundo !
Te entiendo... y realmente deseo que se mueran !
....me he quedado asombrado con lo que has contado xq a mí me pasa exactamente lo mismo. Vivo con mi pareja, somos personas muy respetuosas y silenciosas, no damos golpes en puertas, taconeos, rodar muebles, ni nada que puede alterar nuestra trankilidad, por lo tanto mucho menos la de los demás. Y me vienen a tocar una familia numerosa de salvajes que juegan al balón contra los muros comunitarios en los patios delanteros, golpean puertas, ruedan muebles y oigo mi televisión por el altavoz de la suya... que asco.... te entiendo perfectamente. La gente educada y con normas de convivencia mas que cumplidas deberíamos estar mucho más protegidos. Un saludo.
El mundo está lleno de gilipollas, exactamente unos dos por piso/puerta.
Fuerza y honor.
Silicona, acetona, y una pequeña cerilla en la puerta bastarán ;)
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