Entre vómito y vómito (busco trabajo)
Qué asco me da buscar trabajo. Cada vez más. Cada vez que leo una oferta de curro, el estómago se me llena de vómitos que buscan una vía de escape rápida. Por eso, normalmente, leo este tipo de ofertas con un enorme cubo a mi derecha, en el suelo.
Es maravilloso ver cómo las empresas solicitan personal con cinco años de experiencia para ofrecerles un contrato de becario, por ejemplo. Por no hablar de los que buscan "estudiante universitario o recién licenciado". Qué asquerosos hipócritas. ¿Por qué no son sinceros de una vez y publican "buscamos un pardillo desesperado por encontrar trabajo para explotarle como nos salga de las pelotas"? Así al menos nadie se ilusionaría (porque supongo que aún quedan ilusos convencidos de que se siguen regaladon duros a cuatro pesetas).
Otra cosa que me repatea el hígado es el hecho de que, cuando envías un currículo como respuesta a una oferta de trabajo, ni Cristo se digne en decirte, aunque sea por e-mail, "gracias, lo hemos recibido". No, a la gente se la sudas ampliamente. A la hora de pedir, piden la luna y, a la hora de dar, siempre lo mínimo.
Nos tratan como a mierda cuando aún no trabajamos para ellos a través de anuncios insultantes, nos siguen tratando como a mierda cuando nos ponen en bandeja de plata sus patéticas condiciones de trabajo y nos tratan como a auténtica basura cuando finalmente somos seleccionados para trabajar en su magnífica empresa "de gran potencial internacional, con un agradable ambiente propiciado por los jóvenes profesionales que forman parte de nuestro equipo" (o sea, cuatro becarios y dos recién licenciados que darían lo que fuera por encontrar un curro nuevo). Asco. Verdadero asco. Puag... Puñeteros mentirosos... No merecéis nada.
¿Cómo pueden llegar a ser tan irrespetuosos con una persona que busca trabajo? ¿Cómo pueden permitirse preguntas del tipo "sales por las noches o te quedas en casa" o "ya sé que no tienes hijos pero... dime si los querrías tener en un futuro"? Y una falta de respeto aún mayor: el hecho de que, en la mayoría de los casos, ni siquiera se han leído tu curriculum. Vamos, es que ni lo han mirado; de hecho, lo ven por primera vez en el momento de la entrevista. Esto queda absolutamente claro cuando te hacen preguntas como "lo que más has hecho es fotografía, ¿no?" -es un caso hipotético-, y tú te ves obligado a responder "no, eso sólo lo he hecho durante este último mes pero, como puede ver, mi experiencia está ordenada de lo más actual a lo más nuevo. Yo en realidad soy guionista y tengo experiencia de diez años en este ámbito, como se puede leer en el siguiente párrafo".
Y lo de los portales de Internet para buscar empleo ya sí que suponen la cagada universal. Leía por ahí, en otro blog al que no voy a hacer publicidad -porque para eso soy mala como los mismísimos demonios- que si no eres puta, si no quieres enseñar las tetas a todo dios o si no estás dispuesto a ser un asqueroso comercial de inmobiliaria capaz de vender a tu abuela por conseguir una comisión, lo llevas claro. Y es verdad, joder. Es cierto. ¿Qué pasa con las demás profesiones? ¿Qué cojones pasa, por favor? No puedo comprenderlo. No entiendo hasta dónde se encamina este asqueroso mundo de bazofia y sinrazón; este inmenso cubo de excrementos que llamamos Tierra. El sistema apesta. Nos lo meten por las narices, nos hacen vivir en él y, cuando estamos dentro, la cosa ni siquiera funciona.
He trabajado sin contrato laboral, he asistido a procesos de selección realizados a través de las distintas cartas astrales de los candidatos (por supuesto, los mandé a paseo), he trabajado dentro de mi profesión (maldita la hora en la que se me ocurrió elegirla) y también he desempeñado trabajos no cualificados (al menos mi mente podía estar libre, aunque mi cuerpo estuviera a punto de desmembrarse). Ahora soy "freelance". Qué bonito y qué bien suena. Y qué bien, además, me como los mocos.
Qué asco, de verdad. Es todo lo que puedo decir. Soy una mala pécora, pero una mala pécora de malísima hostia hoy. Dudo mucho que nada me haga cambiar mi humor y, mucho menos aún, mi visión del mundo laboral.
Me cago en el trabajo. Me cago en el puto dinero.
Y además paso de poner foto. No sé qué cojones pasa ahora con La Coctelera pero no puedo subir imágenes. No sé si es por el inutil del Mac o por algún otro tipo de inutilidad.
Que os jodan a todos un poquito (siempre y cuando lo merezcáis, algo que, en la mayoría de los casos, así será).
Odio el mundo.


princesita dijo
Espero que te haya servido como desahogo. Y deseo de corazón que encuentres un buen trabajo en el que se te valore. Seguro que será así.
Un beso.
17 Marzo 2006 | 04:04 PM