Soy más mala que un dolor, que diría mi abuela. Mi crueldad no conoce límites. Mi lengua es despiadada y mi corazón, de hielo eterno. Cuando lo descubrí, tuve miedo. Ahora sólo sonrío.
Todas las imágenes contenidas en este blog proceden del Banco de Imágenes del Ministerio de Educación y Ciencia, salvo cuando se indique lo contrario. Por ejemplo, el bailarín que menea su miembro bajo estas líneas tiene otra procedencia: es un regalo de mi club de fans